“El error más grande que puedes cometer es tener el miedo de cometer un error” – E.H

El desarrollo del autoconocimiento y la autoconfianza en el deporte pueden ser de gran
utilidad a la hora de nutrir su asertividad y, de una manera más o menos directa, también
potenciar su capacidad de empatía a través de la creación de individuo más seguros en sí mismos.

El autoconocimiento es el paso previo y fundamental para lograr la autoestima, es decir que no puede haber autoestima sin autoconocimiento. Este último es el conocimiento propio, es conocer los aspectos positivos y negativos, es un proceso lento que conduce a que los seres humanos seamos conscientes de nuestras necesidades, limitaciones, temores y virtudes. Este proceso se inicia cuando se toma consciencia de las propias fortalezas y debilidades, pensamientos, emociones, comportamientos y motivaciones.

Es muy importante para cualquier deportista, ya sea en las competencias como en los entrenamientos diarios, ya que le permite mejorar los hábitos de entrenamiento, enfocar mejor su atención, concentrarse en los momentos importantes y aumentar la confianza en uno mismo para desempeñarse mejor en su deporte. También ayudará a desarrollar una autoestima fuerte y a una mejor toma de decisiones en los entrenamientos y durante las competencias.

Una forma de registrar el autoconocimiento durante el entrenamiento es, detectar fortalezas y debilidades propias, para poder conocernos mejor y poder lograr una mayor autoestima.

El autoestima se relaciona directamente con el deporte, ya que fomenta el pensamiento de “YO PUEDO” mediante metas establecidas que se quieren alcanzar y superar. La dedicación en cada deporte aumenta la confianza en uno mismo a medida que estas metas se van logrando.

“Cumple con aquello que te propongas: cada vez que te propones entrenar y no lo cumples tu autoestima se hace más pequeña, de lo que se trata es de nutrirla, no de aplastarla”

 

Un buen ejercicio para mejorar la autoestima propia es, tomar aquellas fortalezas del ejercicio anterior para reforzarlas y saber trabajar con ellas, y las debilidades, para superarlas y que no sean un obstáculo en el camino a la meta.

El autoconocimiento está ligado a la autoestima, y es vital para cualquier deportista, es la clave del éxito. Podemos decir que ambos son determinantes para el desempeño deportivo, ya que ayudan a desarrollar tolerancia a la frustración, autonomía y autocontrol, es decir el locus del control interno, que es reflejo de una buena autoestima.

El tener una buena autoestima ayuda a enfrentarse positivamente a aspectos como el éxito o el fracaso deportivo. Es importante tener en cuenta que el nivel de autoestima y el éxito deportivo, únicamente se dimensionan desde la perspectiva del atleta ya que existen varios aspectos que influyen en este proceso.

Para concluir este capítulo, creemos importante destacar la relación que existe entre los conceptos desarrollados de autoestima y autoconfianza, ya que son determinantes en el rendimiento de cualquier deportista.

Los invitamos a realizar los ejercicios que les proponemos, para ser más conscientes sobre nuestros objetivos, valores y metas, ya que construir nuestra propia autoestima es una tarea que depende únicamente de uno mismo.

Lic. Malena Salgado.
Lic. Celina Vincent.

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